Misión Naval Venezolana en España

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TECNOLOGÍA RESPALDADA CON TECNOLOGÍA

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Por:  CC. José Antequera Valera

        La tecnología avanza de manera vertiginosa, cada día los cambios que sufren los equipos electrónicos hacen obsoletos a los que ayer eran los estandartes en cada una de sus áreas. Esta continua evolución es imposible de evitar y el sistema que no sea capaz de actualizarse en el tiempo tiene un irremediable futuro: su extinción en el mundo tecnológico. Haciendo un símil con la naturaleza no estamos ante un hecho nuevo por el contrario la selección natural y la adaptación al medio han sido trasladadas por el hombre al moderno y creciente mundo micro-mecanizado.

  

Oficial superior egresado de la Escuela Naval de Venezuela en el año 1995, integrante de la promoción “Gral Rafael Urdaneta”, diplomado como Licenciado en Ciencias Navales. Cursó estudios de ingeniería eléctrica en la Universidad Nacional de las Fuerza Armada Nacional (UNEFA) de donde egresó con el titulo correspondiente en al año 2004. Actualmente se desempeña como Jefe del Área de Electricidad de la Comisión Inspectora para los Patrulleros Oceánicos de Vigilancia de la Zona Económica Exclusiva.

 

 

 

 

 

 

 

        Toda empresa que desee ser competitiva en el mundo de negocios actual tiene que cumplir con ciertas exigencias que tiene la sociedad vanguardista de este siglo. Los individuos cada día exigen mayor calidad, eficiencia, fiabilidad y confiabilidad en todos los productos que adquieren. Para cubrir estas exigencias, los productores deben proveerse de las técnicas necesarias ya sean manuales y/o mecánicas; y para nadie es un secreto que con el apoyo de la electrónica a los equipos mecánicos se ha logrado incrementar producción, monitoreo y control sobre los todos los procesos que una vez fueron manuales.

        Entonces como es natural incluir la tecnología a las empresas y a la vez una necesidad para lograr alcanzar las exigencias del mercado se presentan otros aspectos que deben ser cubiertos para garantizar estas mismas exigencias a lo largo del tiempo. Se tratará en este artículo el aspecto de la continuidad del servicio de los equipos electrónicos, entre otros, de relevante importancia como el mantenimiento, garantía, calidad y eficacia.

        Todo máquina o equipo que incluya piezas mecánicas o electrónicas requiere, como todos los cuerpos, de energía al igual que cualquier ser viviente, continuando el símil con la naturaleza. Y el ser humano creó de igual manera el generador para suministrarla. Como los equipos electrónicos han ido ganando terreno en la maquinaria productiva hasta el punto de monitorear, controlar y realizar la producción de diversas industrias; éstas se han hecho dependiente de la energía eléctrica ya que un fallo en el suministro, sea cual sea, traería como consecuencia inmediata una parada de planta no programada lo cual se traduce en pérdidas monetarias.

         Aunado a este inconveniente se presentan los posibles daños a los equipos de control y monitoreo de la planta, que además de ser sumamente eficientes y precisos, son también delicados y costosos. Siendo las suspensiones de energía eléctrica la principal causante de daños y alteración de su lógica de funcionamiento. Es por ello que surgen los acumuladores para garantizar la tan anhelada consecución en el suministro de energía eléctrica.

       Todo este avanzado, complicado y enorme mundo tecnológico supeditado a bancos de baterías que acumulan energía para ser usadas en el momento que sea necesario y así garantizar la continuidad del servicio o desde  otra óptica suministradores del tiempo necesario para desconectar los apreciados y costosos equipos electrónicos de manera segura y para solventar el problema que presente la fuente de energía principal. Empero la evolución no discrimina nada pues es el hombre que dicta la pauta y en su continua búsqueda de la perfección involucra a todo cuanto está a su alcance y las baterías no son la excepción.

        Desde el 20 de marzo de 1.800 cuando Alessandro Volta comunica su invento de la pila a la Royal London Society hasta la actualidad, se han perfeccionado e innovado diferentes tipos de baterías, pasando por las de plomo ácido, alcalinas, níquel-magnesio, níquel-cadmio, zinc-carbono, zinc-óxido de manganeso, óxido de mercurio, óxido de plata, níquel-hidruro, litio-ión, polímero de litio hasta llegar a las de gel. Dentro de esta gama de acumuladores son de especial interés las baterías de níquel-cadmio las cuales son las que han experimentado una metamorfosis llevándolas a convertirse en las baterías más usadas en los parques industrializados de todo el mundo por las prestaciones que ofrece como sistema alternativo para el suministro de energía eléctrica en los procesos industriales.

         Para hacer referencia a las baterías de Níquel-Cadmio es indispensable enunciar el concepto de pila: dispositivo que almacena energía eléctrica usando procedimientos electroquímicos y que posteriormente la devuelve casi en su totalidad; este ciclo puede repetirse por un determinado número de veces utilizando un ánodo (hidróxido de níquel) y un cátodo (cadmio) inmersos en un medio electrolítico (hidróxido de potasio). Su funcionamiento está basado esencialmente en algún tipo de proceso reversible; es decir, un proceso cuyos componentes no resulten consumidos ni se pierdan, sino que meramente se transformen en otros, que a su vez puedan retornar al estado primario en las circunstancias adecuadas. Estas circunstancias son, en el caso de los acumuladores, el cierre del circuito externo, durante el proceso de descarga, y la aplicación de una corriente, igualmente externa, durante el de carga.

         Más importante aún es conocer las potencialidades de este tipo de baterías gracias a las aplicaciones de técnicas que han ido resolviendo los inconvenientes que en el pasado las eclipsaron. Su prolongado ciclo de vida es hasta cuatro veces mayor que las baterías de plomo-ácido. Gracias a la  tecnología Sinterizada en la placa positiva, son capaces de suministrar gran número de ciclos de carga/descarga profunda. En el caso de tecnología Sinterizada pueden superar los 3.500 ciclos hasta el 80% de profundidad de descarga. El proceso de sinterizado consiste en un aumento de la temperatura, las partículas de los cuerpos sólidos se unen por fuerzas atómicas. Con la aplicación de calor, las partículas se prensan hasta su más mínimo contacto y la efectividad de las reacciones a la tensión superficial se incrementa. Durante el proceso la plasticidad de los granos se incrementa y se produce un mejor entrelazamiento mecánico por la formación de un lecho fluido. Cualquier gas presente que interfiera con la unión es expulsado.

         La fiabilidad, seguridad y la continuidad del funcionamiento que se busca en los procesos industriales se ven asegurados por este tipo de baterías y en el tipo denominado ULTIMA de la compañía SAFT que se caracteriza por su ultra bajo mantenimiento y la hacen ser la batería usada por excelencia a nivel mundial
 

         La serie ULTIMA de «Ultra bajo mantenimiento» es además la única del mundo que cumple la exigente norma CEI 60259 relativa a las “Baterías de Níquel-Cadmio de recombinación de gases”.


        A diferencia de otros métodos, donde la recombinación se realiza en unas bolsas externas adaptadas en las válvulas de regulación, la técnica de SAFT se basa en la recombinación interna de los gases, la cual alcanza una eficacia de hasta el 99%.

         Si bien la materia activa positiva y negativa es la misma que en las baterías tradicionales, las características constructivas varían. Para explicar la teoría básica de la recombinación, se debe indicar que el desprendimiento de oxígeno e hidrógeno se produce justamente antes de que los electrodos estén cargados, por lo que en las baterías de “Ultra bajo Mantenimiento” la placa negativa se sobredimensiona para impedir que se llegue a formar hidrógeno. De esta manera, cuando se carga la placa positiva y se empieza a producir oxígeno, éste es reconducido a través del separador, especialmente diseñado para tal fin, al electrodo negativo. Allí se combina con el cadmio, produciendo hidróxido de cadmio, favoreciendo y aumentando la eficacia de carga. La utilización de una válvula de baja presión impide la entrada de aire exterior que pudiera perjudicar el rendimiento del proceso.

          Este sistema permite limitar la corriente de carga de las baterías de “Ultra bajo Mantenimiento” a 0,1C (A), en lugar de la limitación empleada habitualmente de 0,2C (A), sin dilatar los tiempos de carga. Además de tener en cuenta el ahorro de energía en la carga de los elementos, consideremos también el ahorro derivado de emplear un cargador de menor potencia. Una forma sencillo de verlo es que para una batería de 200 Ah se requiere una corriente de 20 A para el primer caso y en el segundo una de 40 A; por consiguiente se consigue cargar la misma batería con una corriente menor en el mismo tiempo y un cargador más pequeño.

         La pequeña diferencia en el precio de adquisición, respecto a los elementos convencionales, compensa con creces el ahorro que supone la eliminación de labores de mantenimiento preventivo a lo largo de los 25 años de vida media.

        Así mismo, SAFT para satisfacer las necesidades de sus clientes, que requieren módulos de baterías compactos y ligeros optimizados para un rendimiento máximo, un mantenimiento mínimo y un coste bajo. Proporciona los beneficios del mantenimiento mínimo y de larga vida en servicio de la tecnología de electrodos sinterizados/pbe, en bloques de batería compactos y ligeros, fabricados en plástico polipropileno retardante a la llama, con grandes ventajas en términos de dimensiones y volumen lo que facilita su instalación comparativamente con otras baterías convencionales.

        Este tipo de acumuladores SAFT están presentes en diecisiete países, en compañías de alta tecnología para aplicaciones industriales, provee de energía de respaldo a las petroleras PEMEX de México, PDVSA de Venezuela, PETROBRAS de Brasil, ECOPETROL de Colombia y REPSOL YPF de Argentina; por lo cual no es sorpresa la presencia de esta avanzada tecnología en los Buques de Vigilancia Litoral (BVL) y en los Patrulleros de Vigilancia Oceánica (POV) los cuales están en construcción en los astilleros de NAVANTIA, España.

        Los procesos utilizados durante la construcción de estas embarcaciones han sido objeto de los más elevados niveles de exigencia, por lo tanto su calidad está garantizada, tanto para la plataforma como sus sistemas y equipos. Siendo un acopio de lo último de la tecnología en las diferentes ramas de la ingeniería aplicada que lo componen, vemos satisfecha la meta del presente artículo como lo es: tecnología respaldada con tecnología.


 

 

 

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Última actualización el Jueves, 27 de Noviembre de 2008 14:06